Quien paga manda

La cultura me inquieta. Me inquieta, sobre todo, a tenor de los últimos reajustes económicos, la reorganización de entidades y organismos y otros debates que apuntan nuevos paradigmas en materia de cultura. “Soy liberal, viva el capital”, que diría La Bruja Avería, parece que ha sido adoptado como grito de guerra en las políticas culturales de las administraciones recientes.

Las relaciones entre economía y cultura tienen su punto más significativo y visible, para centrar en un tiempo cercano la cuestión, en los años 80 con la subida al poder de los conservadores Ronald Reagan y Margaret Thatcher (curiosamente Saatchi fue la agencia publicitaria del partido conservador británico).

El mundo, después de la crisis del petróleo del 73, se enfrentaba a una reinvención del modelo económico. La cultura, generadora de riqueza, será utilizada para revitalizar sectores ya no productivos y es en este momento cuando comienza a adquirir un valor comercial. Ciudades sumidas en crisis, entre otros motivos por procesos de desindrustrialització (Barcelona es un buen ejemplo), ven en el potencial cultural una buena herramienta de reinvención económica.

Por su parte, el sector empresarial –consciente del potencial económico generado por el sector cultural– se adapta a las nuevas realidades productivas “culturizándose”. Voces críticas con el dirigismo cultural de la administración, reclamaron por su parte la mínima intervención estatal, mientras que el Estado veía con buenos ojos esta mínima intervención de máximo rendimiento: la de crear y administrar un marco que facilitara las relaciones entre el  sector empresarial y la cultura.

En este momento es cuando el mercado aparece como regulador de las políticas culturales. Y esto no es cuestión de derechas o izquierdas, la ideología neoliberal manda. Y es que el liberalismo radical es evidentemente la muerte de la producción libre, dado que la censura se ejerce ahora es a través del dinero. Un análisis muy interesante de estas tensiones lo encontramos en el texto Nuevas Economías de la Cultura de YProductions.

Un buen ejemplo de esta deriva neoliberal de la cultura la encontramos en la ley Òmnibus. Por un lado, es inquietante la simplificación de la cultura, la qual queda reducida a un valor de cambio, de transacción. Por otro lado, un punto bastante signficativo, como ha puntualizado Jorge Luis Marzo, es el de la nueva posición del creador como empresa cultural.

De manera grotesca se está acotando la cultura a la simple producción de productos comercializables, los cuales han de generar un rendimiento económico para asegurar su continuidad y sostenibilidad. Nos encontramos, pues, en un momento en que sólo se invertirá en aquellas producciones que tengan un rendimiento deliveradamente económico.

Toda producción es un hecho político y atiende a unos determinados valores,  pero ahora si no generas dinero, mejor hacer otra cosa. La cultura tendrá que justificar su función y su rentabilidad en vez de su excelencia, entendida como contribución crítica y social.

Es correcto asumir que aquellas producciones culturales que estimulen un conocimiento crítico o pongan en cuestión relaciones de poder, tienen pocas posibilidades de ser aprobados. No sólo porque no atraerían financiación de las administraciones o del sector privado, sino porque echarían a perder las relaciones con futuros patrocinadores en potencia.

Sabemos que la carencia de éxito no implica una merma en la calidad del proyecto, pero lo que es más cierto es que el éxito comercial no garantitzará de ninguna manera el valor científico o artístico. Asistimos al verdadero nuevo paradigma de la cultura, aquel que parece tener como medida la optimización de la inversión. Una idea de cultura bastante inquietante. ¿Alguien da más?

Beatriz G. Moreno

  • Artículo publicado en bonart, núm 144. (octubre 2011)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: