Marlon de Azambuja / Casal Solleric

Marlon Azambuja (Santo Antônio da Patrulha, Brasil, 1978) desdibuja el espacio, reinventa los territorios que lo delimitan y llena los vacíos estáticos que configuran nuestro entorno más inmediato.

“Me interesan los límites, las fronteras, la arquitectura, las estructuras, la escultura pública, la pintura, el dibujo y la subversión”, dice Azambuja. Sus intervenciones, creadas tanto para espacios públicos como para galerías y espacios interiores, son un elocuente cuestionamiento del espacio artístico delimitado y definido por unas normas. Un espacio que, más concretamente desde la segunda mitad del siglo XX, las diversas prácticas artísticas han ido erosionando.

La propuesta Niveles de Marlon Azambuja para el Espacio Cuatro del Casal Solleric dibuja una línea imaginaria, que divide el espacio y establece un límite entre lo que hay por encima o por debajo del nivel del mar. Las intervenciones de Azambuja se podrían encontrar a medio camino entre las acciones de Christo, de carácter más institucional, y los trabajos de Francis Alÿs, que convierte en nómadas los territorios y los recorridos. Al igual que Alÿs, a través de esta línea Azambuja reclama la atención sobre el hecho físico que materializa una ausencia.

A pesar de la clara referencia conceptualista de esta intervención, Azambuja desafía los límites entre las diversas disciplinas. Un proyecto híbrido en el que conviven arquitectura, vídeo, diseño … y cinta de embalar, objeto que se ha convertido su seña de identidad. Este uso del color como medio de intervención recupera en cierta medida el trabajo del brasileño Hélio Oiticica y lo que el propio artista llamó la Parangolé, que describe una situación de interacción y movimiento que modifica el sentido de la realidad. Oiticica proponía el artista no como artista sino como un agente que propone, entendiendo el mismo trabajo del artista como una propuesta artística.

Así, esta interacción con el entorno y su modificación permite a Azambuja alterar la relación convencional entre el espacio y las cosas. El recubrimiento de los espacios públicos, especialmente en su proyecto Potencial escultórico, mediante cintas adhesivas ofrece un juego, una apropiación del espacio. Los proyectos de Azambuja se apropian de elementos que, a partir de una pequeña intervención, consiguen descontextualizar del entorno donde están. Estos proyectos no se pueden pensar como objetos finales. Hoy los artistas operan con conceptos de arte, como es la cuestión de proceso. Discutir en este punto si el arte existe o no fuera de los museos o de la idoneidad del contenedor respecto de la propuesta acogida, supone un retroceso hasta principios de siglo, cuando ya se discutía si las fieras debían entrar o no en los salones burgueses.

Beatriz G. Moreno

  • Casal Solleric. Passeig del Born, 17. Palma. Niveles de Marlon de Azambuja.  Del 23 Julio de 2010 al 10 Septiembre de 2010
  • Publicado originariamente en la revista bonart, núm.  130  (Agosto, 2010)

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